sábado, 20 de junio de 2009

Características del Nacimiento

El neonato mide alrededor de 50 centímetros y pesa cerca de 3405 gramos. Durante sus primeros días los neonatos pierden hasta 10 por ciento de su peso corporal, debido a la pérdida de líquidos y de nuevo ganan peso alrededor del quinto día y recuperan su peso de nacimieno entre el día 10 y el 14. Muchos recién nacidos tienen la piel rosada: su piel es tan delgada que apenas cubre los capilares por los cuales fluye la sangre. De igual manera algunos neonatos son muy peludos porque conservan parte de del lanugo, el vello prenatal.

Los sistemas corporales del bebé se desarrollan antes del nacimiento como la circulación sanguínea, la respiración, la nutrición, la eliminación de desechos y la regulación de la temperatura, ya que se cumplen a través de la madre. Después del nacimiento el sistema circulatorio del bebé debe funcionar por sí mismo. El latido cardíaco del neonato es rápido e irregular, y la presión sanguínea no se estabiliza hasta el décimo día de vida, por ejemplo. Si la respiración no ha empezado antes de cinco minutos el bebé puede sufrir daño cerebral permanente ocasionado por anoxia, falta de oxígeno. Tres o cuatro días después del nacimiento una gran parte de los bebés desarrollan ictericia neonatal: su piel y globos oculares se ven amarillos, a causa de inmadurez del hígado.


Supervivencia y salud: Los primeros minutos, días y semanas después del nacimiento son cruciales para el desarrollo. Por eso los bebés son evaluados con la escala Apgar un minuto después del alumbramiento y luego otra vez a los cinco minutos del nacimiento. En esta escala hay cinco subpruebas: apariencia, pulso, gesto, actividad y respiración. En cada medida el recién recibe una calificación de 0 a 10, en donde una puntuación entre 7 y 10 indica que la condición es buena, y bajo de 4 significa que el bebé necesita recibir tratamiento de resucitación. Existe otra escala llamada Brazelton, la cual se utiliza para evaluar la respuesta de los neonatos ante su ambiente físico y social, identificar problemas en el funcionamiento neurológico y predecir el futuro desarrollo. Evalúa la organización motora mostrada por conductas, como el nivel de actividad y habilidad para llevar la mano a la boca, etc., reflejos, atención y capacidades interactivas y la respuesta a estímulos visuales y auditivos.

Desarrollo Físico Temprano: El crecimiento y el desarrollo físico siguen el principio céfalocaudal (el crecimiento ocurre de arriba hacia abajo, la cabeza de un bebé recién nacido es más grande y desarrollada que el resto del cuerpo, y se va desarrollando hacia abajo) y el principio de próximodistal (el crecimiento y el desarrollo motor avanzan del centro hacia la periferia del cuerpo).

Los niños crecen más rápido durante los primeros tres años, en especial durante los primeros meses, que en cualquier otro momento. La estatura de un niño por lo regular se incrementa 25 centímetros durante el primer año. La dentición por lo general empieza alrededor de los tres o cuatro meses, cuando los bebés comienzan a agarrar casi todo lo que ven para llevarlo a la boca. El crecimiento tiene una estrecha relación con los genes paternos, al igual que los niños bien alimentados crecen más pesados que los niños con una nutrición y cuidado menos adecuados. Esta nutrición se debe tomar en cuenta desde el principio, proporcionando al bebé leche materna, recomendado como el mejor alimento para los bebés. La única alternativa aceptable es una fórmula fortificada con hierro con base de leche de vaca o proteína de soya y que contenga vitaminas y minerales complementarios. Sin embargo, la leche materna es mejor por su rápida digestión, y su menor probabilidad de producir reacciones alérgicas. Es una fuente completa de nutrimientos al menos durante los primeros seis meses. La lactancia posee beneficios para la agudeza visual y el desarrollo neurológico. Entre más a menudo y por más tiempo se amamante a los bebés más protegidos están y mejor será su desempeño cognoscitivo posterior.

El cerebro y la conducta refleja: Esta es una función del sistema nervioso central y de una red periférica creciente de nervios que se extienden a todas las partes del cuerpo. Al nacer, el crecimiento repentino de la medula y el tallo cerebral casi ha finalizado. El cerebelo crece más rápido durante el primer año de vida. El encéfalo se divide en hemisferios, cuatro lóbulos y regiones de la corteza cerebral que rigen la visión y la audición.

Las neuronas envían y reciben información. A partir del segundo mes de gestación, se estima que cada minuto se producen 250 000 neuronas inmaduras mediante la división celular. Al nacer, la mayor parte de los más de 100 mil millones de neuronas de un cerebro maduro ya están formadas, pero todavía no están del todo desarrolladas. A través de la integración las neuronas que controlan varios grupos de músculos coordinan sus actividades. Mediante la diferenciación cada neurona adopta una estructura y una función específicas y especializadas.

La mielinización permite que las señales viajen de manera más rápida y eficiente, lo que facilita la adquisición de un funcionamiento maduro. Esto comienza aproximadamente a la mitad de la gestación en algunas partes del cerebro. Las vías relacionadas con el tacto están mielinizadas al nacer. La mielinización de las vías sensoriales y motoras puede explicar la aparición y desaparición de los reflejos iniciales. Las conductas reflejas son controladas por los centros inferiores del cerebro que gobiernan otros procesos involuntarios, como la espiración y el ritmo cardiaco.

Desarrollo de capacidades sensoriales: El tacto es el primer sentido que se desarrolla, y durante los primeros meses es el sistema sensorial más maduro. Los sentidos del olfato y gusto empiezan a desarrollarse en el útero. La audición también es funcional antes del nacimiento. El reconocimiento temprano de las voces y el lenguaje escuchado en el útero puede ser el cimiento de la relación entre padres e hijo. Al nacer la cisión es el sentido menos desarrollado, su visión periférica es muy estrecha, pero aumenta más del doble entre la segunda y la décima semanas de edad. A los bebés no es necesario enseñarles habilidades motoras básicas como la pensión, gateo y caminata. Sólo necesitan espacio para moverse y libertad para ver qué pueden hacer. Al nacer la mayoría de los bebés pueden girar la cabeza de un lado a otro mientras yacen sobre la espalda, así como nacen con un reflejo de pensión.

El desarrollo motor es un proceso continuo de interacción entre el bebé y el ambiente. No es hasta la última parte del primer año, cuando un bebé se está preparando para caminar, que esos movimientos vuelven a aparecer. Las percepciones sensoriales permiten a los bebés aprender acerca de su ambiente de modo que puedan navegar en él. El gateo y la marcha requieren que los bebés perciban o evalúen continuamente el ajuste o reciprocidad entre sus propias capacidades y atributos físicos. Es decir, existe un vínculo entre la percepción y la acción del concepto de reciprocidad. El aprendizaje perceptual ocurre por medio de la habilidad creciente para detectar y distinguir, o diferenciar, los muchos rasgos de un ambiente sensorial rico. Aunque el desarrollo motor sigue una secuencia universal, su ritmo parece responder a ciertos factores contextuales. Algunas culturas fomentan activamente el desarrollo temprano de las habilidades motoras, mientras que otras desalientan el desarrollo motor temprano.

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